La Zona Franca de Gran Canaria ha cerrado 2025 con un balance claramente expansivo, marcado por la captación de nuevas empresas, el refuerzo de alianzas internacionales y una creciente proyección exterior. Más allá de los datos institucionales, el verdadero impacto de este crecimiento se refleja en su contribución directa al comercio de mercancías y a la consolidación de Canarias como plataforma logística internacional.
En un entorno global competitivo y con cadenas de suministro cada vez más exigentes, el régimen de Zona Franca se consolida como herramienta estratégica para atraer inversión vinculada al transporte, almacenamiento, transformación y redistribución de mercancías.
Un instrumento clave para el comercio exterior
La Zona Franca de Gran Canaria opera como espacio fiscal y aduanero diferenciado dentro del marco europeo, permitiendo ventajas competitivas para empresas que desarrollan actividades de:
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Importación y exportación
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Distribución internacional
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Almacenamiento logístico
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Transformación y valor añadido sobre mercancías
Este régimen facilita la optimización de costes arancelarios y financieros, mejorando la eficiencia de operaciones comerciales con terceros países, especialmente en mercados africanos y latinoamericanos.
2025: crecimiento empresarial y mayor proyección internacional
Durante 2025, la Zona Franca ha intensificado su estrategia de internacionalización, estableciendo contactos y alianzas con operadores y entidades extranjeras interesadas en utilizar Canarias como base logística para sus operaciones atlánticas.
Este impulso se traduce en:
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Incorporación de nuevas empresas vinculadas al comercio internacional
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Diversificación sectorial
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Refuerzo de relaciones institucionales con mercados estratégicos
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Mayor visibilidad exterior del modelo canario
La consolidación de estas alianzas no solo fortalece la actividad empresarial directa, sino que incrementa los flujos de mercancías asociados a operaciones de tránsito, consolidación y redistribución.
Sinergias con el sistema portuario y el transporte marítimo
El crecimiento de la Zona Franca está estrechamente vinculado al dinamismo del sistema portuario de la provincia, especialmente al Puerto de Las Palmas, que actúa como infraestructura esencial para la entrada y salida de mercancías.
La combinación de:
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Infraestructura portuaria especializada
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Servicios de transbordo
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Conectividad marítima internacional
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Entorno fiscal diferenciado
refuerza el atractivo de Gran Canaria como nodo logístico de redistribución en el Atlántico medio.
Esta sinergia permite que mercancías procedentes de terceros países puedan almacenarse, transformarse o reexportarse con mayor eficiencia, consolidando a la isla como plataforma operativa entre Europa, África y América.
Canarias como hub logístico atlántico
La expansión de la Zona Franca encaja en una estrategia más amplia de posicionamiento de Canarias como hub logístico internacional. Su ubicación geográfica, estabilidad jurídica y pertenencia al marco europeo generan un entorno atractivo para empresas que buscan seguridad operativa y optimización de costes.
En un contexto global marcado por:
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Reconfiguración de rutas comerciales
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Necesidad de resiliencia en la cadena de suministro
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Búsqueda de enclaves estables y eficientes
Gran Canaria ofrece una combinación difícilmente replicable en el entorno atlántico.
Retos y perspectivas para 2026
El crecimiento de 2025 abre una nueva etapa que exigirá:
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Mayor integración digital de procesos aduaneros y logísticos
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Refuerzo de la promoción exterior
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Coordinación institucional para atraer inversión productiva
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Consolidación de actividades de valor añadido sobre mercancías
La clave no será únicamente aumentar el número de empresas, sino impulsar proyectos que generen volumen real de comercio y consolidación logística.
Conclusión
La Zona Franca de Gran Canaria ha cerrado 2025 como un ejercicio de expansión y fortalecimiento internacional. Su evolución confirma que los instrumentos fiscales y aduaneros bien gestionados pueden convertirse en motores reales del comercio de mercancías y de la competitividad territorial.
En un escenario logístico global cada vez más exigente, Canarias refuerza su posicionamiento como plataforma estratégica en el Atlántico, combinando régimen económico diferenciado, infraestructura portuaria especializada y vocación internacional.
