El transporte de mercancías en Canarias vuelve al centro del debate político y económico tras la petición unánime del Parlamento para actualizar los costes tipo que sirven de base a las compensaciones. La cuestión afecta de forma directa a la cadena de suministro, al precio final de los productos y a la competitividad de las empresas que operan en el archipiélago.
Una actualización pendiente
El problema de fondo es que los costes de referencia no reflejan ya la realidad operativa del transporte hacia y entre las islas, según recogen distintas iniciativas institucionales y sectoriales. El Gobierno de Canarias viene reclamando desde hace meses una revisión urgente de estos parámetros, advirtiendo de que no se actualizan desde 2019 pese al encarecimiento del combustible y a la evolución del mercado.
Ese desfase hace que las ayudas no cubran con precisión el sobrecoste real de mover mercancías en un territorio fragmentado, lejano y dependiente del tráfico marítimo y aéreo.
Impacto en la logística
Para las empresas logísticas, la actualización de los costes tipo no es un detalle administrativo, sino una condición para mantener márgenes, planificar rutas y sostener el abastecimiento de forma estable. Cuando la compensación se queda corta, el efecto se traslada a toda la cadena: navieras, operadores terrestres, almacenistas, distribuidores y, en última instancia, al consumidor.
En Canarias, donde cada enlace entre puerto, almacén y punto de venta añade complejidad, una referencia de costes desajustada distorsiona la operativa y dificulta la planificación de stocks y frecuencias de servicio.
Relevancia para Canarias
La unanimidad parlamentaria refuerza un mensaje que el sector lleva tiempo defendiendo: la insularidad no puede seguir tratándose con tablas de costes desfasadas. El sistema de compensaciones del REF busca precisamente neutralizar esa desventaja estructural, pero para funcionar necesita una base técnica actualizada y datos reales de la operativa.
En un territorio donde el puerto es la puerta de entrada de la mayoría de las mercancías, cualquier retraso en esa revisión tiene efectos directos sobre el abastecimiento, la competitividad y el precio de la cesta de la compra.
Conclusión
Actualizar los costes tipo no solo aliviaría parte de la presión económica sobre las empresas, sino que también haría más fiable todo el sistema logístico del archipiélago. En Canarias, la eficiencia del transporte de mercancías depende de que las compensaciones reflejen el coste real de operar en un mercado fragmentado y ultraperiférico.
