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Así se hundió el real decreto de la estiba

Fuente: diariodelpuerto.com

8:59 horas del jueves 16 de marzo. Un puñado de periodistas se agolpan a las puertas del hemiciclo del Congreso de los Diputados sin parar de hacer cábalas para ver si al Gobierno le salen las cuentas en la votación de la reforma de la estiba. Justo a esa hora todo el mundo da por seguro que el Gobierno tiene 174 votos. Los 134 del PP, los 2 de UPN, el de Foro, los 32 de Ciudadanos y los 5 del PNV. Siguen faltando 2 votos pues el bloque contrario a la reforma parece monolítico.

Eso sí, la tensión es máxima en torno a las 3 diputadas de Podemos, ERC y Compromís que a esa hora están llegando en avión de Nueva York reclamadas en el último momento ante la trascendencia de la votación.

La tensión es máxima pues, de no llegar a tiempo, el PP logrará sacar adelante el decreto ley.

Suenan insistentemente las campanas que anuncian el inminente inicio del pleno. El ministro De la Serna entra raudo acompañado de la ministra de Empleo, Fátima Báñez, el único apoyo que tendrá del Gobierno durante el debate.

“Vamos a ver qué pasa”, dice De la Serna esperanzado, alentando por segundos las especulaciones en torno a la posibilidad de un milagro.

Los pasillos se vacían, la presidenta se dirige a la mesa para tomar la palabra y, de pronto, al fondo, aparece a la carrera el secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas.

La pregunta se antoja retórica: “¿Qué va a votar Ciudadanos?” La respuesta, en cambio, cae como una bomba. “Vamos a abstenernos”. El real decreto, a partir de ese mismo momento, está muerto.

El eco le llega de inmediato al portavoz socialista Rafael Hernando, que sube las escaleras del hemiciclo a la carrera y, sin contener la voz, le grita a Salvador de la Encina: “Se abstiene, Ciudadanos se abstiene”. El vicepresidente de la Comisión de Fomento del Congreso esboza bajo la barba una sonrisa.

Segundos después, ya con Hernando sentado en su escaño, Juan Carlos Girauta le confirma la decisión al PSOE: “Abstención”. De la Serna va en ese momento camino del estrado para iniciar el debate, ya intrascendente, ya condenado, como el decreto, ahogado en el último momento por unas prisas que no fueron buenas consejeras.

El Gobierno siempre confió en que, antes o después, lograría convencer al PSOE de votar a favor del real decreto. No necesitaría más que su apoyo y lo de Ciudadanos sería por añadidura, pero las formas del Gobierno en la tramitación cerraron de golpe cualquier posibilidad de pacto con los socialistas.

Próximos en el fondo, el PSOE no podía permitir que la forma de la reforma pareciera un atropello sin aparente diálogo previo, por mucho que el Gobierno llevara dos años llevando a Bruselas las inservibles propuestas de los sindicatos. El PSOE sólo ponía una condición para apoyar el real decreto, que hubiera un acuerdo entre patronal y sindicatos

Ese acuerdo no lo querían bajo ningún concepto los sindicatos, cuyo objetivo máximo era tumbar el decreto. Ese acuerdo no lo quería la patronal, pues sólo estaba dispuesta a negociar una vez se aprobara el decreto. Y ese acuerdo, aunque era vital para el Gobierno, no estaba dispuesto a coordinarlo Fomento, sabedor de que su presencia en la mesa solo serviría para exigir un nuevo decreto y no para limitarse las partes a negociar el convenio.

Por eso la mesa social bajo la mediación de Marcos Peña perdió soberanamente el tiempo durante tres semanas y por eso el Gobierno terminó por tener claro que con el PSOE no había absolutamente nada que hacer.

Máxime al haber dado alas a los sindicatos la demanda socialista de diálogo. Los estibadores, con la batalla de la opinión pública perdida, veían cómo recuperaban terreno ante la evidencia de un Gobierno que se negaba a tener canales abierto de negociación escudado en la presencia del mediador.

Esta necesidad de negociar se hace imperiosa el miércoles por la mañana, cuando Fomento insiste en su órdago de votar el jueves el real decreto y sale a buscar la suma preferida: Ciudadanos y PNV más la abstención de PdeCAT.

El partido de Rivera, que por dos veces ha coqueteado con los sindicatos y ha logrado tanto la desconvocatoria de sendos paros como el aplazamiento de la votación, mostrando simplemente que es imperioso el diálogo, se planta y exige al Gobierno un rotundo gesto de negociación.

A la par, la exigencia del PNV es la misma, aunque todo lo relativo al Partido Nacionalista Vasco se cuece en la mesa de los Presupuestos Generales de Euskadi para 2017. El acuerdo final en Vitoria facilita el acuerdo sobre la estiba en Madrid. El PNV será al final el único partido junto al diputado de Foro que vote a favor del decreto.

En este contexto, a última hora de la mañana del miércoles el Gobierno cede a la exigencia naranja y decide proponer un acuerdo que no es más que desarrollar el acta de compromisos propuesta una semana antes por ANESCO a la que se añade, por fin, la especificación de las ayudas a la prejubilación que lleva tantos días prometiendo el Ministerio de Empleo.

Ciudadanos considera muy positivamente la propuesta del Gobierno, incluso “muy generosa” en lo que respecta a las prejubilaciones.

Por si esto fuera poco, el propio ministro de Fomento decide presentarse a las 16:00 horas en la reunión de la mesa social.

El apoyo de Ciudadanos está prácticamente en el bolsillo. El cambio de cromos con el PNV ha surtido efecto. Sólo quedan dos votos para asegurar la mayoría.

Como era previsible, PdeCAT huye como de la peste de sumar sus votos con el Gobierno, sea cual sea la iniciativa. Ahora bien, sopla el viento a favor pues crecen los rumores en torno a las tres diputadas ausentes. Parece que no llegan. Va a haber suerte. El Gobierno va a poder sacar el real decreto… pero todo, de golpe, se tuerce.

De la Serna llega a la sede del Consejo Económico y Social y allí sólo están los abogados de la patronal y los sindicatos. No hay ningún representante legal. El mediador, Marcos Peña, dice que se avisó a las partes de que al día siguiente acudirían a la reunión representantes del Gobierno. El abogado de Coordinadora, Víctor Díaz, lo confirma pero precisa que nunca se dijo que la convocatoria dejara de ser para una “reunión técnica”.

Lo cierto es que Antolín Goya, líder del sindicato Coordinadora, no está en Madrid, sigue aún en Tenerife. Muchos no se explican qué hace Goya a tres horas de avión del núcleo decisorio y a 24 horas de una votación tan decisiva. Algunos apuntan a una ausencia calculada.

En todo caso, lo cierto es que De la Serna, junto al secretario de Estado, llevan su propuesta a una mesa que no tiene ningún tipo de representatividad, a una mesa que no sirve para nada y el asunto llega a oídos de Ciudadanos.

Cuando Albert Rivera se entera de que no ha habido reunión real paraliza cualquier posibilidad de apoyo al Gobierno. Ciudadanos valora el gesto de Fomento y, sobre todo, de Empleo, pero entiende que no puede apoyar el decreto en base a un diálogo que no se ha producido.

El partido naranja pide al Gobierno que vuelva a aplazar la votación una semana, le insiste en que aproveche que aún hay siete días hasta que se cumpla el máximo de 30 que exige el reglamento para la convalidación. Este tiempo es el perfecto instrumento para justificar el diálogo y votar a favor por parte de Ciudadanos.

Al final, el Gobierno se niega. Está convencido de que aunque aplace, a la semana siguiente seguirá teniendo al PSOE en contra. Mantiene el órdago y el debate para la mañana del jueves.

Eso sí, hace un último intento para que se tramite el decreto como proyecto de ley. Aquí no encuentra ningún apoyo y, aún así, se opta por la votación, aunque la derrota vaya a ser histórica.

Al final 141 votos a favor, 33 abstenciones y 174 votos en contra. El decreto decae y los estibadores, en el gallinero del Congreso, marchan con el puño en alto.

El Gobierno reacciona tarde y el Congreso rechaza el decreto por una amplia mayoría

Fuente: diariodelpuerto.com

No hubo milagro. El Gobierno sufrió ayer una más que significativa derrota en el Congreso tras la mayoritaria decisión del Pleno de rechazar el real decreto ley de reforma de la estiba.

La reacción de Fomento del miércoles presentando una oferta de acuerdo tripartito complementaria al decreto llegó tarde y resultó insuficiente para recabar los apoyos parlamentarios suficientes.

Sólo PNV (5) y Foro (1) votaron junto al Grupo Parlamentario Popular para convalidar el real decreto, recabándose unos más que insuficientes 141 votos a favor frente a los 174 en contra con los que la propuesta fue rechazada, merced a la oposición de PSOE, Podemos, ERC, PdeCAT, Compromís y Coalición Canaria entre otros.

Y es que el esperado voto a favor de Ciudadanos no llegó. Se quedó en una abstención (de las 33 abstenciones, 32 fueron de Ciudadanos más 1 voto equivocado del podemita Íñigo Errejón) tras comprobar el partido naranja que la apresurada reunión de la mesa negociadora de la tarde anterior no había contado con los representantes sectoriales y, por tanto, no había servido para nada.

El secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, anunció el sentido del voto justo antes del inicio de la sesión, eliminando toda esperanza por parte del Gobierno de sacar adelante el decreto durante un debate en el que el ministro de Fomento insistió sin éxito en todos los mensajes lanzados en las últimas semanas con respecto al cumplimiento de la sentencia y de las exigencias de la Comisión, la amenaza de la multa y el compromiso por la garantía del 100% del empleo mediante la propuesta del acuerdo tripartito.

Podemos

Por lo que respecta al resto de las intervenciones, el más duro en su discurso fue el portavoz de Podemos, Félix Alonso Cantorné, quien denunció las a su entender “tretas de taberna” del Gobierno para buscar apoyos y votar la convalidación, al tiempo que intentó argumentar la existencia de una supuesta trama del Gobierno para “rendirse a los intereses financieros y especuladores” de los fondos de inversión, para la que intentó buscar implicaciones entre el informe sobre la estiba elaborado por PwC para PIPE, la propia consultora y el pasado profesional del secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar, cuya dimisión reclamó como responsable del decaimiento del decreto ley, lo mismo que la del propio ministro, Íñigo de la Serna.

De la Serna durante su intervención en el Pleno. Foto M.J.

También destacó la intervención contra el decreto de la diputada de Coalición Canaria Ana Oramas, quien acusó al Gobierno de hacer el “ridículo” por “faltar a la verdad”, al considerar falsedades las acusaciones de que los puertos no son competitivos y los estibadores son unos privilegiados. Oramas reclamó al Ejecutivo diálogo y mostró su ofrecimiento para tramitar el decreto como proyecto de ley e incluir en el mismo el asunto de la subrogación.

Esta misma petición de tramitación como proyecto de ley fue realizada por el diputado de PdeCAT, Ferrán Bel, quien insistió en que la reforma “es necesaria pero debe ser pactada”, afeando al Gobierno que “las reformas estructurales no se pueden hacer de forma unilateral”.

El representante de Bildu acusó al Gobierno de utilizar la sentencia del Tribunal de Luxemburgo para “penalizar y desregular todo un sector”, mientras que Joan Baldoví, de Compromís, afeó al Ministerio de Fomento el haberse sentado “tarde a la negociación”.

“Si se hubiera sentado antes habría habido margen para la negociación y para apoyar el decreto”, dijo Baldoví, quien aseguró que con el decaimiento del decreto comenzaba la negociación efectiva para cumplir la sentencia.

PNV

El único apoyo, además del voto a favor del diputado de Foro, que logró ayer el Gobierno fue el del PNV, cuyo portavoz, Íñigo Barandiarán, acusó a todas y cada una de las partes de no haber actuado “ni con responsabilidad ni con diligencia”. Acusó igualmente al resto de grupos políticos de mirar para otro lado “para evitar el problema” y subrayó que su grupo había recibido el miércoles con “alivio” la propuesta de acuerdo tripartito realizada por Fomento, que consideró que se plegaba a sus exigencias por manifestar un conjunto de “compromisos con un elevado contenido social”.

Barandiarán también justificó el voto del PNV a favor por “responsabilidad” y “en defensa del interés colectivo”, advirtiendo de que dadas las exigencias de las instituciones europeas cualquier otra propuesta legislativa alternativa a la que ayer decayó será “igual o muy parecida”.

Este mismo argumento estuvo en el discurso central del diputado popular Miguel Barrachina, quien acusó a la oposición de rechazar el decreto sin hacer propuesta alternativa alguna ni ofrecer medidas concretas para mejorarlo, a su entender porque “la única alternativa es este mismo texto” dado que “esto es el cumplimiento de una condena”.

“No se dejen engañar, la alternativa es el mismo texto”, insistió el diputado popular, quien abundó en el tema de la multa, redundando en la responsabilidad de la oposición en que todos los españoles tengan que pagar de su bolsillo las sanciones ante el incumplimiento por el rechazo en la convalidación.

Barrachina también empleó como arma arrojadiza el tema de los salarios de los estibadores. Tras asegurar que el salario medio en el puerto de Valencia son 109.070 euros anuales, aclaró que en todo caso el salario es una cuestión que compete a trabajadores y empresas, resultando “suficiente” en este ámbito con que las empresas tuvieran “capacidad de autoorganización”.

Estiba: 5 salidas en 24 horas

Fuente: diariodelpuerto.com

A 24 horas de que dé comienzo en el Congreso de los Diputados el debate de convalidación del real decreto ley para la reforma de la estiba, la incertidumbre va in crescendo ante las dudas de que el Gobierno vaya a poder conseguir los apoyos parlamentarios necesarios para sacar la reforma adelante.

Ahora mismo cinco son las salidas que tiene el Gobierno: algunas están en su mano y otras no; algunas tienen más visos de cumplirse y otras parecen muy alejadas; y algunas tienen un alto coste político, por lo que está en el tejado del Ejecutivo encontrar antes de la votación de mañana una alternativa lo más airosa posible para salvar la esencia de su reforma y su propia cara ante la ciudadanía.

SALIDA 1: NUEVO APLAZAMIENTO

La salida inmediata que tiene el Gobierno en el proceso de reforma de la estiba es aplazar una semana más el debate de convalidación. El plazo máximo que otorga el reglamento para cumplir con la obligación de convalidar un real decreto ley en el Congreso aprobado por el Gobierno son 30 días naturales a partir de la publicación del mismo en el BOE. Ese plazo termina el 27 de marzo y el último pleno hábil antes de esa fecha es el del 23, por lo que el Gobierno aún podría aplazar el debate y su posterior votación una semana más.

Objetivo:
El objetivo claramente sería seguir ganando tiempo, con la esperanza de que en estos días al final se lograran avances en la mesa de negociación colectiva al tiempo que se consiguiera por fin convencer a la oposición de votar a favor de la reforma.

Consecuencias:
Un aplazamiento probablemente llevaría a los sindicatos a suspender las próximas tres jornadas de huelga. No obstante, las consecuencias reales de este aplazamiento serían nulas pues es más que previsible que la mesa social siguiera en punto muerto, lo que igualmente mantendría a la oposición en su actual postura. El único factor decisivo podría ser que el Gobierno optara por el aplazamiento pero complementándolo con la decisión de sentarse a la mesa de negociación.

Probabilidades:
El ministro de Fomento descartó el lunes esta opción pues no sirve más que para alargar la agonía.En todo caso, al cierre de esta edición todas las miradas estaban pendientes de la Mesa del Congreso ante la posibilidad de que se solicitara el aplazamiento.

SALIDA 2: RETIRADA

Ante el riesgo de sufrir un revolcón parlamentario inédito por la falta de apoyos políticos (hay que recordar que para obtener la convalidación es necesaria mayoría simple, es decir, más votos a favor que en contra con independencia de las abstenciones) el Gobierno tiene ante sí la posibilidad de evitar la votación de mañana y, con ello, renunciar al real decreto ley.

Objetivo:
El objetivo de retirar el real decreto ley sería abrir de inmediato una negociación con patronal y sindicatos para elaborar con carácter de urgencia un nuevo real decreto que, cumpliendo con la sentencia, fuera satisfactorio para todas las partes, lográndose así un consenso social que haría inevitable el apoyo de la mayoría del arco parlamentario. En esta negociación los sindicatos estarían dispuestos a respetar el contenido del real decreto con sólo tres enmiendas básicas: reforzar las exigencias formativas, contemplar un registro en los términos que acepte la Comisión y garantizar la subrogación.

Consecuencias:
Si se abre una mesa de negociación con el Gobierno todas las huelgas serían suspendidas. La Comisión estaría ahora dispuesta a dar de plazo hasta junio para alcanzar un acuerdo. Habría que ver si la apertura del melón de la negociación del decreto no lleva a nuevas exigencias sindicales que pongan en riesgo el cumplimiento de la sentencia, generen conflictividad, dilaten el proceso y dificulten la negociación con la Comisión. Además, no se descartarían consecuencias políticas.

Probabilidades:
Se antoja ahora mismo la salida más airosa dada la falta de apoyos parlamentarios.

SALIDA 3: RECHAZO

La fijación del debate de convalidación del real decreto ley de reforma de la estiba para mañana jueves y el rechazo por parte de todos los grupos de la oposición al mismo, dadas ahora mismo sus posiciones ante la opinión pública, nos llevarían el jueves a que el Pleno del Parlamento votara en contra del decreto y este decayera de forma automática.

Objetivo:
Conociendo de antemano el voto en contra de la oposición, la única intención que podría tener el Gobierno de llegar a este punto y permitir la votación sería hacer responsable a la oposición de las ulteriores sanciones que se derivaran del incumplimiento de la sentencia del Tribunal de Luxemburgo, sanciones exigidas por la Comisión Europea, así como hacer responsable también a los sindicatos y al conjunto del colectivo de la estiba.

Consecuencias:
Con la victoria sindical desaparecería por el momento la conflictividad laboral. Por otra parte, de no articularse un nuevo proceso de reforma con celeridad, se impondrían las anunciadas y temidas multas contra España. Un rechazo en el Parlamento del decreto conllevaría, con toda probabilidad, dimisiones en el seno del Ministerio de Fomento.

Probabilidades:
No parece lógico que el Gobierno quisiera llegar hasta este punto, dadas sus importantes consecuencias políticas y ante la opinión pública.

SALIDA 4: CONVALIDACIÓN

El Gobierno sigue trabajando en todos los frentes para lograr en el último momento una mayoría suficiente que permita el jueves la convalidación del real decreto. Al cierre de esta edición, fuentes gubernamentales seguían confiando en el voto favorable de PNV y Ciudadanos. Eso sí, la clave sigue estando en el PSOE, que es quien más firmemente se opone a votar a favor de un decreto que no esté respaldado por el acuerdo social entre patronal y sindicatos. Un acuerdo en el que no se esperan avances pese a la reunión técnica convocada hoy por el mediador, Marcos Peña, sobre asuntos de convenio colectivo que se consideran que no tienen valor a efectos de las demandas relativas al decreto.

Sin esperanzas de que se logre un acuerdo inmediato en esta mesa social, parece difícil captar el voto favorable o cuanto menos la abstención del PSOE.

La propuesta del ministro De la Serna de mantener una reunión antes del jueves con Susana Díaz, dado su peso en el PSOE y en el sector de la estiba, seguía ayer al cierre de esta edición sin cristalizar, sobre todo ante el aparente escaso interés de la presidenta de la Junta de Andalucía.

Objetivo:
Para el Gobierno la convalidación es el fin primordial, logrando la liberalización del sector y el cumplimiento de la sentencia del Tribunal de Luxemburgo, evitando las multas.

Consecuencias:
La convalidación supondría de forma automática la paralización de los puertos desde este mismo viernes y como mínimo hasta que hubiera algún avance en el ámbito de la garantía en el empleo, bien a través de la mesa social, bien a través de las ayudas a prejubilaciones del Ministerio de Empleo, bien a través del instrumento normativo complementario planteado por el Gobierno. Con la convalidación, la Comisión Europea retiraría automáticamente la segunda denuncia del Tribunal de Luxemburgo.

Probabilidades:
Se antoja remota siempre y cuando los partidos estén siendo sinceros en sus manifestaciones públicas.

SALIDA 5: CONVALIDACIÓN + PROYECTO DE LEY

La última opción que tiene el Gobierno es convencer a la oposición de que respalde el decreto pero a condición de abrir con carácter de inmediato su tramitación como proyecto de ley. Quedaría salvaguardada la esencia del modelo propuesto, quedando limitadas las modificaciones a enmiendas del mismo.

Objetivo:
El Gobierno lograría salvar la cara ante la opinión pública y la oposición lograría salvar la cara ante los sindicatos con la posibilidad de las enmiendas.

Consecuencias:
La mera convalidación seguiría siendo considerada por los sindicatos como una afrenta y no disminuiría la conflictividad social. De cara al proceso del Tribunal de Luxemburgo podría justificarse que el decreto se ha convalidado, pero la tramitación como proyecto de ley podría complicarse y eternizarse generando aún más inseguridad jurídica.

Probabilidades:
Es la opción que menos gusta entre las fuerzas parlamentarias.

La conflictividad lleva a las navieras a fijar en España recargos por cada contenedor operado

Fuente: diariodelpuerto.com

El conflicto de la estiba sigue multiplicando su impacto negativo en la actividad logística vinculada a los puertos españoles.

Más de un mes después de que el Gobierno presentará el contenido de su proyecto de reforma de la estiba, los puertos siguen sin haber vivido aún una jornada efectiva de paro tras las sucesivas suspensiones de las huelgas convocadas, pero es incuestionable que la incertidumbre, las bajadas de producción y la baja motivación (razón de los bajos rendimientos según los sindicatos) está dañando a las cadenas logísticas.

A los desvíos de buques a otros países o a otros puertos peninsulares alternativos a los habituales, por un lado para salvar la manifestación particular del conflicto en cada enclave y por otro como medida preventiva por el riesgo de que el paro termine materializándose; y a la congestión y a la pérdida de conectividad para exportaciones e importaciones, hay que unir la decisión que han comenzado a tomar diversas navieras de aplicar tasas excepcionales sobre cada contenedor operado en España.

La razón oficial que se da es la “congestión” y el deterioro en la operativa por las huelgas convocadas.

En el caso, por ejemplo, de la naviera CMA CGM, los recargos comenzaron a aplicarse el viernes sobre los contenedores con origen España y destino los puertos del West Africa, de Caribe y de la costa oeste de sudamérica.

El recargo impuesto asciende a 100 euros por TEU, cifra que constata la gravedad de la situación, que se complica día a día pues la incertidumbre no se resuelve al seguir aún convocadas huelgas para los días 17, 20, 22 y 24 de marzo.

El bloqueo de la reforma de la estiba lanza la pelota de la negociación al tejado del Gobierno

Fuente: diariodelpuerto.com

Alcanzado el ecuador del plazo máximo para la convalidación del real decreto ley de reforma de la estiba, el proceso está ahora mismo en un callejón sin salida.

Hasta cierto punto en las últimas horas se ha ganado tiempo. Por un lado, el Gobierno aplazó al jueves 16 el debate de convalidación y, por otro, los sindicatos, tras su reunión del miércoles con la patronal, suspendieron las huelgas previstas para hoy viernes así como para los próximos lunes y miércoles.

En cualquier caso, ambos gestos siguen sin suscitar ningún cambio cualitativo en el proceso, totalmente estancado. La prueba es que una vez más el miércoles no hubo relación de causa/efecto en la suspensión de los paros, entendidos como el enésimo guiño sindical pero sin que haya ningún avance detrás.

Es más, en la mesa de negociación colectiva se sigue sin negociar absolutamente nada. La nueva propuesta del miércoles de garantía del empleo de ANESCO fue otra mera declaración de principios generales que no supuso ningún avance, hasta el punto de que no se llegó a analizar en profundidad y los sindicatos lo consideran simplemente algo por donde se podría empezar a negociar, eso sí, sin saber aún cuando, pues el miércoles las partes se despidieron sin fijarse nueva fecha para la reunión.

Tampoco hay avances en la pata decisiva que es la oposición parlamentaria. Según fuentes consultadas por este Diario, ningún partido quiere facilitar la convalidación del real decreto si no hay un acuerdo laboral entre patronal y sindicatos, pero como ese acuerdo no se está negociando, se antoja imposible ganar esos apoyos parlamentarios.

A este respecto y por último, el Gobierno vino insistiendo durante la semana en la disponibilidad de un paquete de ayudas por parte del Ministerio de Empleo para facilitar la reconversión del sector, un elemento considerado por el ministro De la Serna decisivo para decantar la negociación colectiva del lado del consenso, pero como en las últimas horas sigue sin haberse concretado en qué consistirían dichas ayudas, pues tampoco este anuncio ha servido para solventar de momento nada.

Presente

En esta tesitura, sindicatos y patronal, tal y como ayer adelantó Diario del Puerto, coincidieron en pedir que el Gobierno se haga presente en la negociación como vía para precisamente desbloquear el conflicto. Ahora bien, esta posibilidad es sopesada con extrema cautela en el seno del Ministerio de Fomento.

Primero porque la negociación que quiere el sindicato es la del real decreto y, de momento, el Gobierno no está dispuesto a abrir ese melón, pues supondría aceptar el fracaso y las consecuencias del decaimiento del actual texto y, además, se podrían no sólo recoger aspectos para la garantía del empleo sino que se abriría la posibilidad de que se quieran enmendar cuestiones como el registro o la configuración de los CPE, ahora mismo ya fuera del debate y que requerirían una nueva negociación con la Comisión y tener que volver al punto de partida pero, tal vez, con la sanción del Tribunal de Justicia ya en vigor.

Precisamente esta es una de las razones por las cuales ni siquiera convence a la oposición que se dé salida al decreto mediante su tramitación como proyecto de ley, pues se iniciaría un complejo y tedioso proceso legislativo, nada ágil dadas las urgencias impuestas por la Comisión Europea.

Siempre cabe sentarse a la mesa de negociación como pide ANESCO, es decir, para que el Gobierno a través de Fomento o incluso Empleo module la negociación del convenio y ésta pueda complementarse con la negociación del propio paquete de ayudas de Empleo, visto con buenos ojos por la patronal y los sindicatos.

Una presencia de este estilo por parte del Gobierno podría facilitar que de una vez por todas haya una negociación real del convenio colectivo y que se logre un acuerdo, quedando como rubicón si esto exigiría un nuevo decreto o bastaría con que se convalidara el actual.

Sobre la bocina

En esa tesitura y sobre la bocina de la convalidación, podrían lograrse en el Parlamento algunas abstenciones claves y darse luz verde al decreto, pero a día de hoy todo esto está aún muy lejos.

No olvidemos que el pacto parlamentario también se está viendo imposibilitado por la interferencia de cuestiones de política general, como la crisis del pacto PP-Ciudadanos, la ausencia de liderazgo en el PSOE o el problema del soberanismo catalán y el bloqueo de acuerdos con los nacionalistas.

Bulc amenaza con “medidas ulteriores” si España no convalida el decreto antes del 24

Fuente: diariodelpuerto.com

Tras una primera intervención en la que se limitó a dar su respaldo al diálogo social entre patronal y sindicatos de estiba y alentó a los grupos políticos a darle “todo su apoyo”, la comisaria europea de Transportes, Violeta Bulc, fue invitada ayer mediante diversas interpelaciones por los distintos grupos parlamentarios a hacer pública en el Congreso de los Diputados la posición de la Comisión en torno al conflicto de la estiba.

Al final, de forma apresurada, dado que la comparecencia tenía un tiempo máximo de duración de 90 minutos, y con las campanas llamando a los diputados para el inicio del Pleno, la comisaria optó por responder con firmeza respaldando el real decreto, solicitando el compromiso de los grupos para su convalidación e insistiendo en la mesa del diálogo social como cauce para resolver los retos laborales que plantea la reforma.

“Respaldo plenamente el real decreto de reforma de la estiba presentado por el Gobierno”, dijo Bulc, quien lamentó todo el tiempo transcurrido desde la sentencia, que ha derivado en las multas millonarias que serán efectivas en cuanto el Tribunal de Justicia de la UE condene de nuevo a España.

Ante esta espada de Damocles, Bulc instó al Parlamento español a convalidar el real decreto antes del 24 de marzo (recordemos que el último pleno hábil dentro del plazo de 30 días naturales para la convalidación es el del día 23) amenazando al Reino de España con “medidas ulteriores” si no se convalida el real decreto.

“No dejen de aprobar el decreto”, pidió la comisaria a los parlamentarios, que centraron sus preguntas en si la urgencia del Gobierno para aprobar la reforma obedece a una exigencia real de la Comisión y si realmente el decreto tal y como está redactado es la única forma de cumplir la sentencia.

“Por supuesto que hay muchos caminos para llegar al mismo lugar pero cada estado es diferente y no insistan en la comparación con un país como Bélgica. El caso belga no es igual que el de España. Los caminos son totalmente diferentes por lo que no se pueden comparar. Llegaremos al mismo lugar y con las mismas condiciones, créanme, pero ahora mismo ambas reformas no son comparables”, declaró la comisaria Bulc, quien pidió a todas las partes que sean francas, constantes y no se levanten de la mesa de la negociación social hasta no haber alcanzado un acuerdo.

La comisaria insistió en que la competitividad de los puertos españoles está en peligro, mismo mensaje que el trasladado la tarde del lunes durante su intervención en el foro Diálogos de la UE.

Tal y como recogió diariodelpuerto.com, en este acto Bulc rechazó que la estiba pueda seguir gestionándose como un monopolio e insistió en no mezclar la aprobación del decreto con la mesa de negociación, que es el lugar donde a juicio de Bulc deben resolverse las cuestiones laborales.

Bulc exige a España por escrito que se convalide el real decreto de forma inmediata

Fuente: diariodelpuerto.com

Mientras los sindicatos desconvocaron el jueves la huelga de hoy y del miércoles ante la mera posibilidad de que el rechazo de la oposición al real decreto de la estiba pudiera abrir una mesa de “negociación real”, la comisaria europea de Transportes, Violeta Bulc, de visita a partir de hoy en España, remitió una rotunda carta al ministro de Fomento, Violeta Bulc, para exigir la inmediata convalidación del real decreto ley por el Congreso de los Diputados.

Esta carta, anticipo de la posición que la comisaria mantendrá mañana durante su comparecencia en la Comisión de Fomento del Congreso de los Diputados, viene a representar todo lo que en las últimas semanas el Ministerio de Fomento decía que a su vez le había dicho la Comisión y que ahora explicita directamente la misma a través de dicha misiva.

Por un lado, Bulc asegura que el contenido del real decreto “garantiza el pleno cumplimiento de la sentencia del Tribunal”, hecho relevante por cuanto de acuerdo con la legislación comunitaria es a la Comisión Europea a quien le corresponde la interpretación de los tratados y sentencias.

Por otro lado, la comisaria exige a España la inmediata convalidación por parte del Congreso del real decreto.

“Recomiendo encarecidamente a España que adopte rápidamente todas las medidas pendientes, en particular la aprobación del Real Decreto Ley por el Parlamento español”, dice Bulc en su misiva, urgiendo a que dicha aprobación sea comunicada a la Comisión en cuanto se produzca pues es de vital importancia “a la luz de las multas diarias vinculadas al incumplimiento de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión”, multas que de acuerdo con la carta la comisaria considera seguras pese a estar pendientes de la segunda sentencia del Tribunal.

Una vez convalidado el decreto por el Congreso, Bulc se compromete por escrito a tramitar de forma inmediata el procedimiento que permita el desestimiento de esta segunda denuncia y, con ello, se evite la segunda sentencia y las multas.

Ahora bien, de nuevo la comisaria es tajante al afirmar que dicho desestimiento solo se producirá si el decreto es convalidado en los términos en los que está ahora mismo redactado. Concretamente, la condición es “siempre que no se haya alterado la esencia del mismo”.

Gobierno

Para el ministro portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, en declaraciones el viernes al término del Consejo de Ministros, “no es habitual que la Comisión fije una posición tan clara y tan rotunda en torno a un texto legislativo ni se comprometa a desistir de un procedimiento”.

“Desde el Gobierno apelamos a la responsabilidad de todas las partes y a que logren avances en la mesa de diálogo social”.

Precisamente a este respecto, Violeta Bulc anima en su carta a que se “continúe con el diálogo social a fin de garantizar una aplicación sin tropiezos de la reforma”.

Los estibadores desconvocan la huelga prevista para el próximo 6 y 8 de marzo

Fuente: elconfidencial.com

Se suspenden los paros previstos para el lunes y miércoles de la semana que viene tras la negativa de los partidos a apoyar la reforma de la estiba en los términos en los que está planteada

Los sindicatos de los estibadores han suspendido este jueves los paros previstos para el lunes y miércoles de la semana que viene después de que el PSOE y los demás partidos políticos (como Ciudadanos y Podemos) manifestaran su rechazo al Real Decreto Ley aprobado por Fomento el pasado viernes. El Gobierno está en apuros para sacar adelante la reforma de la estiba al constatar que no cuenta con el apoyo de ninguna formación en el Congreso.

«La negativa del PSOE y los demás grupos políticos a convalidar en el Congreso el RD/L propuesto de manera unilateral por el ministro de Fomento abre una nueva oportunidad para el diálogo y la negociación, y ese el el fin último del preaviso de huelga que hemos convocado». Así lo anuncia Antolín Goya en un comunicado que también firma UGT, CC.OO, CIG y CGT. El secretario general de la Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar busca con ello «un clima de normalización laboral que anime» al Ministerio a salir de «su cerrada posición».

La Coordinadora de momento no aclara qué pasará con el resto de días en los que estaba prevista la huelga en los puertos, pues la convocatoria inicial abarcaba tres semanas en días alternos. Eso sí, deja claro que la normativa que actualmente propone el Gobierno desvanece cualquier posibilidad de acuerdo con las empresas, «pues ofrece a los grupos financieros y especuladores internacionales la oportunidad de deshacerse de sus trabajadores a cuenta del erario público, de precarizar el empleo y las condiciones de trabajo».

Los estibadores señalan que las compañías estibadoras «no se comprometieron a mantener en sus puestos de trabajo a sus trabajadores portuarios» ni aportaron los datos que iban a entregar a los sindicatos y al mediador designado por el Ministerio de Empleo, Marcos Peña, para justificar los «supuestos excedentes de plantilla en cada puerto». No obstante, el acta firmada el pasado martes recoge tres aspectos clave: mantenimiento del empleo, mejora de la competitividad y continuación de las negociaciones hasta que se alcance un acuerdo.

Por su parte, la patronal ha pedido este jueves que se articule cuanto antes la reforma del sector «para conjugar el compromiso de continuidad en el empleo de todos los estibadores actuales con la necesaria igualdad competitiva» de las empresas en los puertos.

Si la convocatoria de paros se mantiene, estos darían comienzo el próximo viernes -y no el lunes-, un día después de que la reforma se debata en el Congreso. No es la primera vez que la Coordinadora suspende la huelga. Ya lo hizo el pasado 15 de febrero, cuando Fomento retrasó una semana la aprobación del R/DL precisamente para evitar que los puertos se paren. Pero la negativa del Ministerio a tocar el texto final desencadenó una nueva oleada de paros que, si nada cambia, arrancarán cuatro días después de lo previsto.

El Gobierno confía en que la visita de Bulc evidencie que la única salida es el decreto

Fuente: diariodelpuerto.com

La comisaria europea de Transportes, Violeta Bulc, estará el próximo lunes en España, justo el día del arranque de las huelgas en contra de la reforma de la estiba, de la que el Gobierno responsabiliza en su totalidad a la sentencia condenatoria del Tribunal de Justicia de la UE y a las exigencias de la Comisión Europea (CE).

Además, la visita de Bulc se producirá en la misma semana que, en principio, se ha previsto que se debata la convalidación del real decreto en el Congreso. Según fuentes de Fomento a las que ha tenido acceso este Diario, a la espera de confirmación oficial, el Gobierno habría solicitado formalmente que la convalidación se incluya para su debate y votación en la sesión plenaria del día 9.

Por tanto, el viaje a España de la comisaria de Transportes no puede ser más oportuno y, en todo caso, se considera por parte del Gobierno como un momento decisivo de cara a evidenciar cuál es papel de la Comisión en el conflicto y hasta qué punto estamos ante un decreto ante el que, por mandato de la CE, no queda más salida que su convalidación por parte del Congreso de los Diputados.

En este sentido, en las últimas horas han proliferado las informaciones que apuntan a que el Gobierno sigue sólo y sin apoyo alguno en el Congreso. Si bien fuentes consultadas por este Diario insisten en que el Ejecutivo tiene muchas posibilidades de lograr el respaldo de Ciudadanos y PNV, sumaría en cualquier caso un total 171 votos a favor, insuficientes si no se logran más apoyos o abstenciones.

Oportunidad

De esta forma, la visita de Bulc en una semana tan decisiva supone la oportunidad para la Comisión de explicar en España su posición y, ante todo, la oportunidad para la oposición de constatar si es tan firme la institución comunitaria en sus exigencias y postulados y si en verdad, tal y como argumenta el Gobierno, no ha dejado más salida que el real decreto negociado y remitido el viernes al Congreso por el Ejecutivo español.

Se espera, por tanto, que la visita de Bulc termine de decantar la balanza y ayude a los grupos políticos a decidir su posicionamiento definitivo, sobre todo a aquellos donde más divisiones y disensiones internas hay, caso del Partido Socialista.

Se espera que en las próximas horas se conozca el contenido de la agenda de la visita de Bulc a España, que en principio se desarrollará lunes y martes, y que se confirme si habrá algún encuentro específico a nivel institucional sobre la reforma de la estiba.

Carretera

Lo que sí confirmó ayer el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, durante su comparecencia ante los medios de comunicación tras la reunión en Madrid con su homólogo portugués, es que uno de los temas centrales de la visita de la comisaria será analizar la política europea común en materia de transporte de mercancías por carretera y los ataques que desde distintos países y a través de distintas legislaciones se están haciendo a esta política común, ámbito en el que la Comisión está ultimando un importante paquete de reformas.

El ministro no quiso confirmar públicamente que el debate de convalidación del decreto de la estiba esté ya fijado formalmente para el 9 de marzo. En cualquier caso, está confirmado que este es el deseo de un Gobierno que quiere acortar los plazos y acelerar las negociaciones para evitar las jornadas de huelga convocadas.

El Gobierno reforma el “único sector que en España no tiene libertad de contratación”

Fuente: diariodelpuerto.com

El Gobierno confirmó el viernes su firme voluntad de liberalizar el sector de la estiba con la aprobación del real decreto ley por el que se modifica el régimen de los trabajadores para la prestación del servicio portuario de manipulación de mercancías. Con esta medida, tal y como anunció el viernes el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, el Gobierno reforma “el único sector que en España no tiene libertad de contratación”, sector a su vez calificado en un comunicado por el sindicato Coordinadora como uno de los únicos colectivos que en España “mantienen condiciones de trabajo decentes”.

El sindicato, que rechazó “de manera absoluta y enérgica” el real decreto y que se mostró claramente ofendido porque Fomento supuestamente había convocado en la tarde del viernes a la patronal ANESCO a una reunión sin contar con ellos, denunció que el real decreto sólo responde a “los intereses de las grandes empresas, muchas de ellas multinacionales” y que “sólo logrará la desestabilización de una de las industrias más prósperas de este país, un reducto en el que desarrollan su labor algunos de los pocos colectivos que mantienen condiciones de trabajo decentes”, insistió el sindicato.

El ministro de Fomento, en la rueda de prensa al término del Consejo de Ministros, se anticipó a estas críticas subrayando el “gran esfuerzo de diálogo” ejercido en el proceso de reforma e invitando a los sindicatos a resolver sus demandas en el ámbito de la negociación colectiva, solicitando una “intensificación de las reuniones” con el objetivo de alcanzar un acuerdo a la mayor brevedad posible.

Durante la comparecencia del ministro fue especialmente relevante su referencia a los grupos parlamentarios, haciendo un “llamamiento a la responsabilidad” y mostrándose “convencido de que ningún partido político quiere que se vaya acumulando una multa millonaria”.

De la Serna aseguró que “sería difícil de entender que los grupos parlamentarios no facilitaran la aprobación del decreto”, apelando al sosiego de todas las fuerzas políticas para evitar debates que no favorezcan la negociación colectiva y la alteren en vez de fomentarla.

A este respecto, De la Serna, hizo referencia a las declaraciones de la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, quien en declaraciones radiofónicas criticó el “ordeno y mando» del Ejecutivo central. No obstante, consideró que “hay que cumplir la Ley y la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE, pero al mismo tiempo es necesario el diálogo con las empresas y los trabajadores”, afirmación sobre la que Íñigo de la Serna dijo que “no puedo estar más de acuerdo”.