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Por todos los medios

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Fuente: diariodelpuerto.com

Para que los productos perecederos, se trate de tomates de Almería, plátanos de Canarias, piñas de Costa Rica, pescado del Atlántico Norte o carne de vacuno argentina lleguen en perfecto estado de conservación y listos para el consumo en cualquier parte del mundo, es necesario contar con una eficiente organización del transporte y la logística. La existencia de una variada y compleja red de empresas de transporte por carretera, navieras, puertos, transitarias y operadores logísticos, de flotas de buques portacontenedores, camiones frigoríficos, de aviones cargueros y trenes; de almacenes frigoríficos y equipos de frío, entre otros, hacen posible que cualquier producto llegue a su destino en el tiempo y las condiciones deseadas. Porque ese es el objetivo: por todos los medios.


La industria de la logística de perecederos se encuentra en la actualidad en condiciones de alcanzar un cierto equilibrio de fuerzas con los productores de estos productos, sus clientes, en buena parte como resultado de la creciente consolidación en el transporte marítimo de contenedores, que ha llevado a una escasez de equipos reefer que podría provocar un próximo incremento de los fletes. Aunque el negocio del transporte marítimo de contenedores no ha salido aún de una situación de pérdidas, las últimas estimaciones muestran un crecimiento de la demanda superior al de a oferta por segundo año consecutivo, según señala Thomas Eskesen, de Eskesen Advisory, quien añade que a pesar de la realineación de las alianzas de navieras, el proceso de consolidación en este sector no parece haber terminado aún.

Aunque hay que tomar con cautela la insuficiente disponibilidad de contenedores reefer, que podría continuar durante el primer semestre de este año, el transporte de contenedores reefer apunta hacia un incremento del 3% según Drewry.

A medida que prosigue la tendencia hacia la construcción de buques portacontenedores de mayor tamaño, como es el caso del pedido de CMA CGM de seis nuevas unidades de 22.000 TEUs, se estima que para 2020, el 81% de los buques portacontenedores estarán en el rango de más de 10.000 TEUs. Es probable, apuntan los expertos, que ello tenga un impacto significativo en las rutas comerciales secundarias, y ello aumentará la presión sobre los puertos tanto de Latinoamérica como de la Costa Oeste. Mientras tanto, los cargadores no se quedan de brazos cruzados. Muchos de ellos han expresado sus quejas sobre la caída en los niveles de servicio de las navieras, provocada por la imparable estrategia de reducción de costos en la industria marítima, en algunos casos a expensas de la eficiencia del servicio.

No sólo las navieras, también el transporte frigorífico por carretera, los puertos y terminales en las que se manipulan los productos perecederos frescos y congelados, así como las cámaras frigoríficas y operadores logísticos se encuentran ante la necesidad de encontrar mejores fórmulas para reducir las ineficiencias en la cadena logística.

Un punto de referencia importante para la industria ha sido el establecido por el sistema de monitorización remoto de contenedores reefer de Maersk. Es tan sólo un ejemplo de que el sector logístico puede obtener importantes ventajas competitivas a partir de la tecnología y del desarrollo de nuevos algoritmos que mejoran la predictibilidad y el cálculo del riesgo. Entre estos avances se encuentra también el enorme potencial que se le augura a la adopción de la tecnología Blockchain, aunque se necesitará aún mucho más trabajo para explorar a fondo su impacto en la cadena de suministro de productos perecederos.

Barco y avión

En la logística de perecederos, el tiempo es un factor esencial para garantizar que los productos, las flores, el pescado y otros productos lleguen a sus destinos mientras aún ofrecen la máxima frescura. Como resultado, muchos de estos productos se transportan por vía aérea. Pero las complicaciones potenciales del transporte aéreo de productos perecederos son numerosas. La gestión de la logística aérea de perecederos requiere experiencia específica. El mayor desafío es mantener la cadena de frío, que varía de un producto a otro.

La logística de perecederos es una especialidad en evolución, que sigue a los cambiantes patrones de consumo, las nuevas normativas, las crecientes exigencias de los clientes y los cambios en los servicios, todo lo cual genera una cadena de suministro compleja y cambiante.

Los cargadores de perecederos utilizan tanto aviones de pasajeros como de carga, siendo los primeros generalmente más frecuentes, menos costosos y más disponibles,. Pero requieren el cumplimiento de horarios ajustados. Los cargueros ofrecen un mejor control de la temperatura, menos inspecciones y mayor capacidad, pero al mismo tiempo pueden ser más costosos, vuelan con menos frecuencia y, según qué región, a menos destinos.

La carga aérea ha sido un tradicional competidor del transporte marítimo para algunos productos perecederos. Un patrón común es que la primera cosecha, al comienzo de la temporada, se envíe por aire para ser la primera en comercializarse, seguido por el transporte marítimo a medida que la temporada completa se pone en marcha.

Así, las piñas y las frutas de hueso, gracias a su larga vida útil, han utilizado tradicionalmente el barco. Hoy en día, avances como los envases especializados que alargan el ciclo de vida de los productos, están permitiendo que más productos adicionales sean transportados por barco. Sin embargo, la estrategia seguida por las navieras para reducir el consumo de combustible mediante la navegación lenta han obligado a algunos productores a apostar por el avión.

La elección del avión o el barco se reduce al valor que el productor desea ofrecer, y a menudo es una cuestión de sabor frente precio. Como ejemplo, los expertos señalan que un mango enviado por avión tiene un sabor y una calidad diferentes a uno enviado por barco.

Gracias a los mayores volúmenes de carga aérea para productos como las flores, los profesionales de la logística de perecederos aprecian un aumento lento pero constante en el uso de este modo. Un desarrollo que podría afectar al movimiento de productos perecederos es la transición de las flotas de aviones de pasajeros a nuevos modelos más respetuosos con el medioambiente. Un menor número de aviones de fuselaje ancho disponibles amenazaría con reducir la capacidad y las dimensiones de la carga, lo que afectaría a los cargadores de perecederos que dependen de esas rutas.

Otro factor que podría tener influencia son los incidentes en cuanto a seguridad alimentaria, con potencial para extenderse por todo el mundo. Un paso necesario para incrementar la seguridad es garantizar la limpieza de los envases y embalajes alimentarios.

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